Zion Williamson, la sensación de Salisbury, ya es oficialmente el número 1 del draft 2019 de la NBA y jugará en New Orleans Pelicans.
Un golpe irónico del destino que se recordará siempre, ya que unas cuantas franquicias (los Knicks a la cabeza tras una temporada de 17 victorias) soñaban con tener ese número 1 para ofrecérselo a los de Louisiana a cambio de Anthony Davis. Pero finalmente los Pelicans, aunque solo partían con un 6% de opciones, ganaron la lotería y cierran la era Anthony Davis con la puerta abierta a otra: la era Zion.
Zion es lo nunca visto. Apenas 2,01 y 130 kilos, un volumen descomunal, un muro de músculo que mueve a la velocidad del rayo y con una capacidad de salto asombrosa
Tiene la capacidad atlética de un joven LeBron James. El propio LeBron alucina con la potencia y la agilidad con las que mueve semejante tamaño. Esa mezcla insólita lo convirtió en un fenómeno viral desde que tenía 15 años: aún no ha pisado la NBA y ya tiene 3.5 millones de seguidores en Instagram.
Zion Williamson tiene madera para ser el mayor talento generacional desde Anthony Davis, precisamente los zapatos que tendrá que intentar llenar en los New Orleans Pelicans. Por físico, sólo admite comparación en este siglo con LeBron y Blake Griffin.
Es un jugador con mucha intensidad y cabeza y es esa combinación de todos los ingredientes lo que lo convierte en un jugador diferencial. En defensa tiene movilidad y tamaño para intercambiar las cinco posiciones. En ataque siempre encuentra el camino al aro.
Pintar pinta genial, esperemos que este número 1 del draft no termine defraudado, si no lo hace ayer llegó una estrella a la mejor liga de baloncesto del mundo.
Estas son algunas de sus mejores jugadas en Duke, la Universidad de donde procede.

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