La llegada de Hugo González a la NBA no ha pasado inadvertida. El joven alero madrileño, que vive su primera temporada con los Boston Celtics, se está consolidando como una de las grandes revelaciones defensivas del curso. Su intensidad, energía y disciplina en el trabajo sin balón lo han colocado al frente del ‘defensive rating’ entre todos los novatos de la liga.
El dato habla por sí solo: cuando Hugo está en cancha, los Celtics permiten 104,3 puntos por cada 100 posesiones, la mejor cifra entre los rookies que han superado los 100 minutos de juego. En esa clasificación, Dylan Harper (Spurs) aparece segundo con 108,1 y Cooper Flagg (Mavericks), número uno del último draft, se sitúa sexto con 111,8.
UN IMPACTO INMEDIATO DESDE LA DEFENSA
Con solo 19 años, González ha demostrado que el camino más rápido hacia la confianza del cuerpo técnico pasa por la defensa. Su esfuerzo constante, tirándose al suelo por balones sueltos o presionando hasta el límite, le ha valido elogios dentro del vestuario y la admiración del público de Boston.
“Estoy encantado con la intensidad de Hugo, pero estaría bien que no solo el rookie tuviera ese nivel de energía”, comentó Jaylen Brown, con un mensaje que sonó tanto a reconocimiento como a toque de atención al resto del equipo.
MARCANDO A LAS ESTRELLAS SIN MIEDO
El español ya ha tenido que lidiar con algunas de las figuras más destacadas de la NBA: Kevin Durant, Jalen Brunson, Donovan Mitchell, Paolo Banchero, Tyrese Maxey o Lauri Markkanen, entre otros. Y aunque todavía comete errores propios de su edad, su capacidad para adaptarse a cualquier emparejamiento ha sorprendido incluso a los técnicos rivales.
Su versatilidad defensiva es una de sus principales virtudes. Con 1,98 metros de altura, piernas explosivas y unas manos de más de 26 centímetros, puede defender tanto a bases rápidos como a pívots más físicos. De hecho, sus medidas lo colocan como uno de los jugadores con mayor envergadura relativa de los últimos años, solo superado en tamaño de manos por el senegalés Tacko Fall (2,29 m).
UN ROL LIMITADO EN ATAQUE, PERO CON MARGEN PARA CRECER
Si bien su aporte en defensa es indiscutible, su participación ofensiva sigue siendo reducida. En los 13,7 minutos que promedia por partido apenas lanza 3,3 veces a canasta, con 3,1 puntos de media. Aun así, quienes lo conocen destacan que posee recursos ofensivos aún por explotar.
“Si defiendes, puedes correr, y este equipo quiere correr. Cuando subamos el nivel atrás, seremos imparables”, aseguró el propio Hugo tras un encuentro reciente.
Por ahora, González construye su reputación ladrillo a ladrillo, defensa a defensa. Y si mantiene esta progresión, su nombre podría colarse pronto entre los mejores especialistas defensivos de toda la NBA.
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